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Terra
La Coctelera

MENÓN

1-Identificar la o las propuestas filosóficas del texto y citar la frase o frases que las recogen, glosándolas brevemente.

-La idea principal del texto es encontrar la virtud, y se ponen ejemplos de lo que podría ser.

Aqui Menón le pregunta a Sócrates si sabe lo que es la virtud.

MEN.- ¿Podrías decirme, Sócrates, si la virtud es cosa que se enseña, o si no se enseña sino que se practica, o si ni se practica ni se aprende, sino que la tienen los hombres por naturaleza o de algún modo?.
SÓC.- Mira, Menón, ya antes los tesalios eran famosos entre los griegos, admirándoseles en la equitación y por sus riquezas, pero en la actualidad creo que también por su saber, y especialmente los conciudadanos de tu amigo Aristipo, los de Larisa. Pero esto se lo debéis a Gorgias; porque fue a vuestra ciudad y se captó, por su saber, la simpatía de los principales, tanto de los Alévadas, a los que pertenece tu admirador Aristipo, como de los demás tesalios. Y así es como os ha proporcionado el hábito de responder sin temor y con noble firmeza si alguien os pregunta algo, como corresponde a gente que sabe, ya que también él mismo se ofrece a que le interrogue cualquiera de los griegos lo que quiera sin que haya nadie a quien no responda. Pero aquí, querido Menón, acontece lo contrario: se ha producido una especie de sequía del saber, y puede decirse que de estos parajes ha emigrado a vosotros el saber. Conque si se te ocurre preguntar así a alguno de los de aquí, no habrá nadie que no se ría y te diga: «Forastero, por lo visto me tienes por un ser privilegiado, como para saber de la virtud si es cosa enseñable o de qué manera se alcanza; pero yo estoy tan lejos de saber si es enseñable o no enseñable, que ni siquiera sé en absoluto qué es la virtud.»

Menón habla sin saber, y da su opinió sobre la virtud,Sócrates se enoja porque piensa que todo de lo que estan hablando no ha servido de nada Menón.

SÓC.- Entonces, Menón, ¿te estás burlando de mí?
MEN.- ¿Por qué, Sócrates?
SÓC.- Porque habiéndote yo pedido hace poco que no partieras ni hicieras pedazos la virtud y habiéndote dado ejemplos de cómo había que contestar, no has hecho caso de eso, y me estás diciendo que virtud es ser capaz de procurarse los bienes con justicia; ¿pero ésta afirmas que es una parte de la virtud?
MEN.- Sí.
SÓC.- Por tanto, resulta de lo que tú admites que el hacer lo que se hace con una parte de la virtud, eso es la virtud; puesto que afirmas que la justicia es una parte de la virtud, y lo mismo cada una de esas cosas. Ahora bien, ¿qué quiero decir con esto? Que habiéndote yo pedido que me hables de la virtud en su conjunto, tú por una parte estás muy lejos de decirme lo que es, y por otra firmas que toda acción es virtud siempre que se haga con una parte de la virtud, como si ya hubieras explicado qué es la virtud en general y por ello fuera yo a reconocerla aunque tú la despedaces en fragmentos. De modo que hace falta, a mi parecer, repetirte desde el principio la misma pregunta: querido Menón, ¿qué es la virtud, si con una parte de la virtud toda acción va a ser virtud? Porque es decir eso decir que toda acción con justicia es virtud. ¿O no te parece que hace falta repetir la misma pregunta, sino que crees que alguien sabe lo que es una parte de la virtud sin saber lo que es ella misma?
MEN.- Me parece que no.
SÓC.- Porque, por otra parte, si te acuerdas, cuando hace podo te contesté yo acerca de la figura, rechazábamos ese tipo de respuesta, a saber, la que pretende responder mediante aquello que aún es objeto de investigación y sobre lo cual no hay todavía acuerdo.
MEN.- Y hacíamos bien en rechazarla, Sócrates.
SÓC.- Por tanto, excelente amigo, no creas tú tampoco que mientras se está aún investigando qué es la virtud en su conjunto vas tú, contestando por medio de partes de ella, a ponerle a nadie en claro la virtud, o cualquier otra cosa con este mismo tipo de definición, sino que de nuevo habrá que hacer la misma pregunta: ¿qué es esa virtud de la que así hablas en tu definición? ¿O te parece que no tiene valor lo que estoy diciendo?
MEN.- Me parece que tienes razón.

Sócrates piensa que si la virtud es ciencia, podrá transmitirse, podra ser enseñable.

SÓC.-Pues si yo mandara, Menón, no sólo sobre mí, sino también sobre ti, no empezaríamos por considerar si la virtud es enseñable o no enseñable, antes de haber investigado, en primer lugar, la cuestión misma de qué es. Pero puesto que tú a ti mismo, desde luego, no te propones mandarte, sin duda para seguir siendo libre, pero a mí sí que te propones mandarme y me mandas, te obedeceré -¿qué remedio?-. Resulta, pues, que hay que inquirir cómo es lo que aún no sabemos qué es. Ahora bien, si no otra cosa, cede al menos un poco en tu mando y consiénteme que consideremos por hipótesis lo de si es enseñable o cómo es. Y al decir ‘por hipótesis’ quiero decir a la manera como con frecuencia discurren los geómetras, cuando se les pregunta, por ejemplo, acerca de una figura, si es posible inscribir como triángulo en éste círculo esta figura, y contestan: «Todavía no sé si es así, pero como hipótesis creo que resulta de utilidad para el asunto la siguiente: si esta figura es tal que al aplicarla a la línea dada del círculo le falta una figura semejante a la misma que se ha aplicado, estimo que se seguirá una cosa, y otra distinta si es imposible que le ocurra eso. Partiendo, pues, de esta hipótesis es como quiero decirte lo que hay sobre su inscripción en el círculo, si es imposible o no.» Pues también así nosotros acerca de la virtud, puesto que no sabemos ni qué es ni cómo, debemos, partiendo de una hipótesis, considerar si es enseñable o no es enseñable, de la siguiente manera: ¿Si es qué cosa de las que conciernen al alma será la virtud enseñable o no enseñable? Y, en primer lugar, si es cosa distinta de la ciencia, ¿es enseñable o no, lo que hace un momento decíamos, recordable (usemos indistintamente de cualquiera de los dos términos), y en todo caso enseñable? ¿O es evidente para todo el mundo que al hombre no se le enseña nada más que ciencia?
MEN.-Eso creo.
SÓC.-Pero si es una ciencia la virtud, es claro que será enseñable.
MEN.-¿Cómo no?
SÓC.-Esto, pues, pronto lo hemos liquidado: si es una cosa será enseñable, y si es otra, no.
MEN.-Desde luego.

El mito de la caverna

Platón nos intenta explicar através de este mito que hay dos mundos; el de las ideas(el que nos lleva a la verdadera razón) y el sensible (el que percibimos por los sentidos)

En una caverna, hay varios prisioneros atados con cadenas a una pared. No ven nada más que algunas sombras de objetos, que al no haber salido de la caverna nunca y no tener conocimientos, dan por verdaderos objetos.

Uno de los prisioneros, tras mucho esfuerzo, consigue escapar de la caverna, y tras adaptarse a la luz del Sol, consigue ver el verdadero mundo, el mundo de las ideas. Este hombre decide volver a la cueva para contarles a los otros prisioneros que lo que ellos creen como cierto(mundo sensible), no lo es, y que,aunque sea dificil,han de salir para apreciar lo que él ha visto, para darse cuenta de que lo que pensaban no es cierto, y que solo con la razón podrán ver la verdad.